El Infierno  de Dante en Abril  del Coronavirus.

especial del Periodico El Tiempo.

Punta Cana.

 

En las noches, sentado frente a la ventana, me pregunto si algún humano, serian capaz de hacer algo así: Reducir la población mundial, con un virus.

Lo que estamos viviendo en cada rincón del mundo, supera la imaginación, cada minutos, cada hora, cada día, el contagio aumenta exponencialmente,  es como si fuera un juego de billar en una mesa, donde la bola blanca con su fuerza, se dispersa en la mesa.

Los escenarios que estamos mirando se corren  como cortina y me asombro a leer que lo que esta pasando, Pero lo extraño es que esa  realidad que vivimos hoy—ha estado en nuestros propios ojos—,desde hace tiempo.

En  diciembre del 2019  fui a un viaje familiar, planificado por mi hija  a finales de ese  año. La verdad que me sorprendió —ella—, gratamente, había planificado un viaje a Portugal en una linea aérea  desconocida para mí y un hospedaje que nunca se me había ocurrido.

Tenia una curiosidad por conocer ese país, desde que leí , El año de la muerte de Ricardo Reis, donde pude en ese libro recorrer  los cafés, las calles, los puentes, los parques de Lisboa, a través de las palabras de José Saramago, donde me narra la vida de Fernando  Pessoa, ambos nacido en la ciudad del Tajo.

Después de recorrer Portugal fuimos a una comunidad que quedaba a una hora  en tren y luego en vehículo a media hora a la ciudad de Sintra.

fuimos a la Quinta da Regaleira,  me llamo la atención una escalera espiral de nueve círculos que baja a un mundo subterráneo donde habitan los murciélagos, considerado como símbolo de la inmortalidad por ser un animal nocturno. Al salir compre un libro que describía el pozo de la iniciación de los masónico de esa época y que habían sido construido  una copia  fiel a la que evoca en el libro de la  comedia de Dante.

Mientras me alejaba del Castillo, pensé volver a leer a Dante, me preguntaba hasta dónde  un  libro puede influir en un hombre ilustrado como el millonario Carvalho Monteiro para que hiciera el Infierno de Dante en sus jardines.

Desde ese tiempo me quede con la curiosidad y el deseo de releer  el poema de endecasílabo de Dante, pero nunca sacaba tiempo para hacerlo, con el tiempo se me había olvidado, hasta que caí en la cuarentena, y el primer libro que empece a leer  fue a Dante  y en la medida que iba entrando a cada  uno de los círculos,  de los nueve que tiene el libro, empece a ver que la ficción se me estaba acercando a la realidad.

 

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Al terminarlo, busque dentro de los libros viejo la novela de  Dan Brown, el Inferno, donde  basa  sus  argumentos narrativos, usando como un hilo  conductor un laberinto tomado de un cuadro de Alexandro Botticelli , un pintor del renacimiento que representó el infierno  como una peste,   que fue contratado por Lorenzo de Médici, para realizar una pintura que representara el infierno del  poeta Italiano,   Dante Alighieri, de su libro,  la Divina Comedia, pero la novela de Brown,  describe a  un millonario—excéntrico—, Bertrand Zobrist, que   hastiado de una sociedad indolente,  que está dejando el mundo morir, y la madre naturaleza, al borde de desaparecer,  hace una propuesta de reducir la población,   a la  organización mundial de la salud—OMS—, financiarlo con él,  y está lo toma como un millonario desquiciado.

No será esas teorías que escucho y leo en estos días, me preguntó, mientras releo el libro, El  Inferno de Brown

¿ Reducir la población mundial?

Cómo se le puede ocurrir semejante idea a una persona, reducir su propia raza, alegando que la tierra esta cansada,  acaso la naturaleza reclama un poco de compasión al mayor — hombre—, destructor de la madre naturaleza, así lo veía el millonario, y decide,  juntos con su novia,  llevar acaba con sus propias manos y dinero, jugar hacer dios y  en reducir la población mundial con un virus letal  en el centro de Europa,  y buscan una de las ciudades mas visitas por turistas, con el fin de  que se pueda propagar por el mundo y las sociedades, vivan su propio infierno, y se produzcan  muertes masivas.

Aquí es cuando la ficción y el imaginario de las sociedades, busca una respuesta a lo que estamos pasando hoy.

Era de noche y no quería dejar el libro, pero no hago caso  a mi curiosidad de lector, pero ese día al leer el periódico El País, me encuentro  que mi actor favorito, Tom Hanks y su esposa había dado positivo al coronavirus, recordé que la novela de Dan Brown, el Infierno de Dante,  fue llevada al cine luego, y  que  Hanks, había sido el actor principal, que tenia visiones de ver la sociedad destruirse por un virus. me puse a ver la película, en la medida que la veía me parecía que estaba leyendo las redes sociales y las paginas de los diarios de hoy.

Encontré en la película los ojos de la muerte, la lucha de la sociedad alejada de principios y de disciplina social, incapaz de obedecer un mandato de quedarse en su casa por causa de una Pandemia. La película se estaba convirtiendo en una realidad, la  estábamos viviendo en pleno siglo XXI, el infierno de Dante.

Qué tanto un escritor, puede convertir su ficción con el tiempo en realidad. Eso no lo vamos a saber. Pero prefiero dejar a ustedes que busque ambos libros, mientras tanto prefiero termina, como concluye la obra de Dante:

“ Aquí fuerza faltó a la fantasía,

Pero mi voluntad tras de sus huellas,

Rueda del engranaje, ya movía

amor que mueve al sol y las estrellas”

Autor: marinoberiguete

Abogado, escritor. Magíster en Ciencias Políticas, Universidad Pedro Henríquez Ureña, Magíster en Relaciones Internaciones, Universidad Pedro Henríquez Ureña, Post grado en Procedimiento Civil, Universidad Autónoma de Santo Domingo, Gerencia de Campaña, Fundación Konrad Adenauer, Venezuela IFEDEC. Consultor Político Catedrático Universitario. Universidad Católica de Santo Domingo Universidad Pedro Henríquez Ureña.

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